Proyecto de paisajismo para la finca El Agustín, una antigua casa rectoral en Malvas, Tui [Pontevedra] Anteproyecto de Verde Leria, ESPJ
Proyecto de paisajismo de María Hernández López. Verde Leria

Este proyecto de paisajismo acompaña la rehabilitación y ampliación de una antigua casa rectoral del siglo XVIII, situada en una finca de más de veinte hectáreas en la parroquia de Malvas, en Tui. La intervención está vinculada a la creación de El Agustín, un alojamiento asociado al enoturismo que busca acercar a sus huéspedes al paisaje, la gastronomía y la cultura de Galicia. El proyecto de Verde Leria  abarca ámbitos muy diversos, desde jardines ornamentales y espacios estanciales, hasta zonas forestales  y nuevas plantaciones de viñedo.

La extraordinaria extensión de la propiedad y la diversidad de ambientes presentes en ella hacen de esta una intervención especialmente singular. Bosques autóctonos de gran valor, un arroyo y un antiguo molino, frutales consolidados y nuevas plantaciones de vid forman parte de un paisaje complejo y de gran riqueza.

Más que diseñar un único jardín, el proyecto engloba una sucesión de espacios y paisajes diferentes conectados entre sí por un lenguaje común,  respetando siempre el carácter del lugar y poniendo en valor sus elementos preexistentes. 

Se trata de un proyecto todavía en evolución, que continúa desarrollándose y adaptándose a medida que avanzan las obras y se definen nuevos usos. 

En una primera fase se ha acometido la renovación paisajística de las zonas en contacto con la edificación, que  se han concebido como jardines de inspiración naturalista, donde las diferentes texturas y formas de la vegetación acompañan la arquitectura y establecen una transición gradual hacia los espacios agrícolas y forestales de la finca.

La plaza de acceso al alojamiento constituye uno de los espacios ya ejecutados. En ella, un antiguo hórreo adquiere protagonismo como elemento central de la composición que da la bienvenida al visitante. La vegetación preexistente, ocultaba en gran medida su presencia, por lo que la intervención buscó recuperar su protagonismo y favorecer también su contemplación desde las estancias interiores del edificio. La nueva vegetación, más ligera y transparente, permite que el hórreo emerja como elemento principal del espacio.

La superficie pavimentada  de piedra se abrió puntualmente para aumentar las zonas verdes, sin renunciar a la funcionalidad necesaria que supone el acceso rodado hasta la puerta de la  casona.

Está prevista además la incorporación de una lámina de agua en forma de espejo que contribuirá a reforzar la presencia del hórreo mediante su reflejo.

La incorporación de arbolado, antes inexistente en este espacio, aporta estructura e interés a lo largo de las estaciones. Dos arces japoneses y varios cerezos ornamentales desempeñan ahora esa función.

También se buscó enriquecer la experiencia sensorial de  llegada mediante la incorporación de especies aromáticas y de vistosas floraciones. Varios ejemplares de Jasminum officinale y arbustos de Magnolia grandiflora, aportan su fragancia a este espacio de bienvenida, mientras que una buganvilla introduce una nota de color sobre la fachada de piedra.

La denominada terraza social constituye uno de los principales espacios de reunión de El Agustín. A ella se abren la bodega, el salón y la zona del bar, por lo que se concibió como un lugar destinado al encuentro y a la convivencia entre los huéspedes. 

La extensa superficie pavimentada con piedra se abrió en diferentes puntos con el fin de incorporar nuevas áreas de plantación, tanto de arbolado como de arbustiva, permitiendo naturalizar este espacio y suavizar el carácter mineral del conjunto. La incorporación del estrato arbóreo responde también a criterios funcionales. La presencia de grandes superficies de piedra tanto en el pavimento, escaleras y fachadas, unida a la orientación sur de la terraza, hacía que se tratase de un espacio con mucho soleamiento y con una elevada inercia térmica en los meses más cálidos.  Con el fin de mejorar el confort  y generar futuras zonas de sombra, se plantaron varios ejemplares de Amelanchier lamarckii, un Cornus kousa y un grupo de olivos. Gran parte de estas especies son caducas y aportarán además, un marcado interés estacional, especialmente durante la primavera y el otoño.

Los olivos de la terraza  dialogan con otros ejemplares ya presentes en la finca. Entre ambos grupos se dispuso una pista de juegos acompañada por unas gradas de madera y acero corten, un material recurrente en las distintas intervenciones y que establece una continuidad con los elementos metálicos presentes en las edificaciones. 

La renovación de las plantaciones que acompañan la escalera exterior constituyó otra de las intervenciones realizadas en esta zona. La pronunciada pendiente de las zonas de plantación  se resolvió mediante  una sucesión de bancales contenidos con acero corten. La vegetación, de inspiración naturalista, continúa con el lenguaje establecido en la plaza de acceso y evoluciona  hacia una mayor presencia de gramíneas ornamentales a medida que el jardín se aproxima a los olivos y a los espacios de carácter más agrícola.

Se trata de un proyecto todavía en evolución, que continuará creciendo y transformándose con el paso de los años, dando forma, de manera pausada, a un paisaje capaz de integrar arquitectura, agricultura y naturaleza.

 

Fotografías de:
· María Hernández López ©
Empresa de jardinería:
· O rincón do xardín, SL

Proyecto en proceso de ejecución, próximamente más información.