El proceso que se describe a continuación corresponde al servicio completo de paisajismo. Los mismos pasos se aplican a Verde Leria ofrece también servicios más acotados, adaptados a distintos tipos de encargo. El proceso se aplica a jardines, patios, terrazas y entornos para empresas, tanto en proyectos nuevos como en la reforma de jardines existentes.

El cliente participa en cada fase, validando las decisiones a medida que avanza el proceso.

Lo ideal es contactar durante la fase de diseño de la edificación o previamente al inicio de la obra. Cuanto antes se integra el jardín en el proyecto, mejor es el resultado.

Primera visita
Tras un primer contacto, se visita la parcela. Durante el recorrido se analizan las condiciones del lugar: vegetación existente, orientación, horas de sol, viento, pendientes y privacidad.

Es también el momento de escuchar: cuáles son las necesidades de quienes van a habitar ese jardín, y cuáles son sus expectativas a nivel funcional y estético.

Y es la ocasión de explicar cómo trabaja el estudio, para que el cliente pueda valorar si responde a lo que busca.

Con esta información se elabora una propuesta de honorarios adaptada al tamaño y la complejidad del encargo.

Diseño conceptual del jardín
En esta fase se define cómo va a ser el jardín: su aspecto, su distribución y su atmósfera.

El objetivo es que el cliente pueda visualizar el resultado antes de tomar decisiones constructivas.

La propuesta se presenta a través de un documento con imágenes de referencia y materiales, que permite al cliente imaginar el jardín antes de que se materialice. Se recogen las impresiones del cliente y se consensua la dirección del proyecto antes de desarrollarlo técnicamente.

Desarrollo técnico
Una vez aprobado el diseño, se desarrolla la documentación necesaria para construirlo.

Esta fase traduce las ideas en planos y especificaciones técnicas que servirán como base para la ejecución del jardín y para la elaboración del presupuesto por parte de las empresas que lo ejecuten.

Dirección de obra 
La ejecución del jardín corre a cargo de una empresa de jardinería contratada por la propiedad.

Durante la obra el estudio realiza visitas de seguimiento para garantizar que el resultado sea fiel al proyecto, resolviendo los imprevistos que puedan surgir.

Reunión final y acompañamiento del jardín
Una vez finalizada la obra, se lleva a cabo una reunión con el cliente y con el equipo de jardinería que se vaya a encargar de la gestión del jardín. Se realiza un recorrido conjunto para establecer pautas específicas de cuidado, alineando desde el inicio el mantenimiento con el diseño y favoreciendo una evolución coherente del jardín en el tiempo.