Proyecto de ajardinamiento para la terraza de una vivienda en Vigo [Pontevedra].
Proyecto de paisajismo de María Hernández López. Verde Leria

Esta intervención permitió transformar la terraza de una vivienda en el centro de Vigo, en un jardín en altura, un espacio verde que hoy rebosa vida.

La propuesta fue más allá de limitar las plantaciones a jardineras y macetas. Se buscaba reverdecer este espacio de manera significativa, por lo que la parte de la terraza que no se utilizaba como zona estancial, se convirtió en una cubierta ajardinada. Se trata de una solución técnica que permite, con un espesor reducido de sustrato, incorporar plantaciones de cierto porte, incluso arbustos y pequeños árboles. Las distintas capas que componen el sistema, garantizan un eficiente aprovechamiento del agua, al tiempo que aseguran su rápida evacuación. El sustrato empleado es específico para este tipo de soluciones: ligero y de rápido drenaje.

Para contener toda esta estructura se diseñaron unas borduras metálicas a medida, incorporando además unos anillos de mayor altura que permiten albergar los ejemplares arbóreos.

El resto de la terraza debía permanecer libre para el mobiliario y las actividades cotidianas, por lo que la vegetación se dispuso en jardineras y maceteros situados junto al perímetro.

Otro de los objetivos del proyecto era dotar de privacidad a este espacio respecto de la azotea del edificio de enfrente. Un seto de Eugenia myrtifolia hace esta función, generando además un fondo vegetal permanente que ayuda a estructurar visualmente el espacio.

La selección de especies estuvo condicionada por tres factores fundamentales: la escasa profundidad de sustrato disponible, la orientación sur de la terraza y el hecho de que la vivienda no se disfruta durante los meses de verano. La propuesta combina las prolongadas floraciones primaverales de Euphorbia x martinii “Ascott rainbow”, Libertia chilensis, Dianella revoluta o Alyssum maritimum, con otras floraciones invernales como las del Cymbidium o el Jasminum polyanthum.

En el estrato arbóreo, era fundamental seleccionar especies de porte contenido, capaces de desarrollarse en contenedor y además, proporcionadas con la escala del espacio. Dos ejemplares de Amelanchier lamarckii y un Cornus florida “Cherokee chief”, aportan estructura a este jardín urbano y un gran interés paisajístico a lo largo de las estaciones. Sus espectaculares floraciones primaverales darán paso a un atractivo follaje estival y, posteriormente, a una intensa coloración otoñal en tonos anaranjados y rojizos que trasformarán por completo la atmósfera de la terraza.

El aroma también desempeña un papel importante en este jardín. La fragancia del jazmín chino durante el invierno y el aroma a miel de la lobularia marítima en primavera y verano, envuelven el ambiente y enriquecen la experiencia sensorial.

El resultado es una terraza mucho más versátil que antes. La incorporación del arbolado y de los setos, ha generado zonas de sombra que aportan frescor y hacen más agradable la estancia al aire libre. Además el jardín ha trasformado las vistas desde el interior de la vivienda, convirtiéndose en un paisaje vivo que también se disfruta a través de las ventanas.

Los frutos de los Amelanchier lamarckii atraen a las aves y las sucesivas floraciones, sirven de alimento para numerosos insectos polinizadores. La intervención ha contribuido a incrementar la biodiversidad urbana y demuestra cómo cada jardín, por pequeño que sea, puede convertirse en un valioso refugio para la vida dentro de la ciudad.

Fotografías de:
· María Hernández López ©
Empresa de jardinería:
· Viveiros Adoa, SL
Sistema de cubierta ajardinada:
· Zinco Cubiertas Ecológicas, SL